viernes, 3 de octubre de 2014

Reflexiones ambientales del Movimiento de Víctimas Afectados y Afectadas por el Cambio Climático y Corporaciones

En estos días, un tribunal del Banco Mundial estuvo analizando una demanda de la empresa PacificRim contra el Estado Salvadoreño por más de US$ 300 millones, alegando daños y perjuicios ocasionados por la negativa del Gobierno para explotar oro y plata en Cabañas, ya que la empresa ha invertido fondos en explorar la zona para buscar esos recursos y va a dejar de percibir ganancias al no poder extraerlos del subsuelo. Como la empresa tenía permiso para explorar, estima que también debería tener permiso para explotar los recursos.

En nuestro sistema jurídico los permisos de exploración de recursos no están vinculados con los de explotación, por lo tanto si el Gobierno Salvadoreño concedió permisos de exploración, no significa que está en la obligación de otorgar permisos de explotación, entonces el gobierno goza de pleno derecho de decidir si da o no el permiso de explotación. Por eso escuchamos con mucha satisfacción al entonces candidato Salvador Sánchez Cerén, el pasado 22 de Febrero de 2014 en San Isidro, Cabañas en un evento que organizamos como MOVIAC, cuando manifestó frente a 2500 de nuestros miembros, que de Ser Presidente iba a prohibir la minería metálica en el país. Esperamos entonces que el Presidente Sánchez Cerén pronto nos cumpla esa promesa.

El hecho que la empresa Pacific Rim haya presentado esa demanda y que el tribunal del Banco Mundial la haya aceptado significa que la soberanía política de nuestro país ha pasado a ser objeto de deliberación de dicho tribunal, algo totalmente inaceptable para un país que se precie de ser independiente y terrible sería que la sentencia de dicho tribunal le diera la razón a la empresa, lo cual significaría que nuestro país debería pagar más de US$ 365.5 millones por no violar sus propias leyes. Por lo tanto El Salvador debería renunciar de inmediato a la jurisdicción de dicho tribunal. Aquí se origina otra exigencia moral para el Presidente Sánchez Cerén cuál es la de defender la soberanía nacional.

En estos días ha tenido lugar la conferencia de Naciones Unidas sobre el clima, ya que en algunas semanas se celebrará en Perú la próxima reunión de la Conferencia de las Partes de Naciones Unidas sobre dicha temática y el próximo año se tendrá la reunión en Paris para que los Jefes de Estado se pongan de acuerdo en la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero, la forma de financiar el proceso y la transferencia tecnológica. En el marco de esta reunión se celebró una marcha en New York y en muchas otras ciudades del mundo donde centenares de miles de personas han salido a la calle a demandar acciones urgentes de los políticos.

La causa principal del cambio climático es la quema de combustibles fósiles, como gasolina, diesel, carbón, gas natural, esquistos y arenas bituminosas, etc. Los impactos se están haciendo sentir en todo el mundo, en algunos casos en formas verdaderamente dramáticas como fue un huracán en Myanmar en Mayo 2008 que dejó 140 mil muertos. En nuestro país hemos soportado fuertes inundaciones y una severa sequía en los últimos meses, todo eso como consecuencia del incremento de la temperatura de la atmósfera del planeta en un poco menos de 1 ⁰C. Los científicos sostienen que este problema se está incrementando en forma alarmante, como muestra se puede citar el deshielo en Groenlandia que desde la década que terminó en 2001 a la década que terminó en 2011, el promedio del deshielo anual se incrementó más de 6 veces y en ese mismo lapso de tiempo el promedio del deshielo anual en la Antártida aumentó casi 5 veces. De continuar esta tendencia el incremento de temperatura a finales de siglo podría llegar a ser más de 5 ⁰C, colocando al planeta en una posición que solo podría albergar a menos de mil millones de personas, o sea el 10%  de la población que debería existir en esos tiempos.

El principal obstáculo para resolver el problema del cambio climático es que la quema de combustibles fósiles es la base de nuestro sistema productivo. Para complicar esta situación, tenemos un sistema económico que tiene como premisa natural e incuestionable el crecimiento económico permanente, lo cual es difícil de comprender porque ya debería haber habido gobernantes o empresarios poderosos con la suficiente visión e inteligencia para darse cuenta que no se puede tener un crecimiento económico permanente en un planeta finito. En resumen, el problema del cambio climático no se puede resolver en el actual sistema político económico y la lucha por salvar a la humanidad se está volviendo una lucha contra el tiempo.

En estos días también hemos escuchado que el gobierno está firmando un Fomilenio con el gobierno de EE.UU. para acceder a US$ 270 millones para el "desarrollo" de la zona costera. Aquí hay 2 problemas, primero que para acceder al Fomilenio, el gobierno salvadoreño tuvo que aceptar la demanda del gobierno de EE.UU. de abrir la compra de semillas a proveedores internacionales, esto significa en concreto dejar que Monsanto participe en el suministro de semillas, lo cual además de generar más pobreza en sectores campesinos, trae consigo erosión genética y más contaminación con el incremento en el uso de químicos agrícolas y entre otras cosas un mayor número de muertos por insuficiencia renal en San Miguel, el Bajo Lempa, San Luis Talpa y otros lugares. A propósito, Monsanto no va a contribuir en nada con los gastos funerarios de estas personas.

El segundo problema es que el Fomilenio está orientado a desarrollar la Zona Marino Costera siguiendo patrones tradicionales de utilización de recursos y disposición de desechos, lo cual significa que se tendrán los mismos problemas de deterioro ambiental y social que  han sucedido históricamente. Además el Fomilenio está diseñado para fortalecer empresas del gran capital, de hecho para poder acceder a los fondos se necesita aportar capital privado complementario superior a US$ 100 mil, lo cual cierra la lista de aspirantes a pequeños y medianos empresarios, así mismo se hará la privatización de nuestras playas.

Finalmente queremos referirnos a un tema de lo más trascendental para nuestras vidas: El agua. Los seres humanos somos un 70% agua, hablar de agua es hablar de nuestra vida y la de todas las especies del ecosistema, por lo tanto es increíble que este tema se siga discutiendo en la Asamblea Legislativa sin ningún resultado. Es inconcebible que la mitad de diputados y diputadas no quieran dar sus votos para que el agua quede consagrada como derecho humano en nuestra constitución. A estos señores diputados y diputadas hay que preguntarles: ¿Se han puesto a pensar que la vida de sus hijos e hijas depende del agua? ¿Acaso les importa eso? ¿Les importa más el dinero distribuido en saquitos que la vida de todos nosotros? ¿Se consideran ustedes con la suficiente solvencia moral como para ser diputados o diputadas? Nos gustaría conocer su respuesta.

Estos ejemplos de la vida real nos deben llevar a reflexionar que tenemos que resolver la principal disyuntiva de nuestra época: ¿Seguimos fortaleciendo nuestro sistema económico y sus corporaciones dominantes o tratamos de salvar a nuestra especie humana? Debemos actuar con honestidad, sabiduría y determinación, tenemos que defender la vida y nuestro territorio, antes que sea demasiado tarde.






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